Periciales: credibilidad del perito y verosimilitud de su informe

 ¿Cuán importante es una pericial?  ¿Es decisiva en la decisión judicial?

Cada sistema judicial cuenta con un método para validar las pruebas que se le presentan.   En la mayoría de los países se imponen como criterios la libre valoración de la prueba conforme al criterio razonado del juzgador.

Todo lo cual lleva a una importante reflexión respecto a cómo se interpretarán y es que,  en realidad, dependerá de

          i) cuán creíble sea el profesional que la haya realizado y

         ii) lo verosímil del informe.

En iuspertice nos dedicamos a:

 § entrenamiento de peritos para su intervención ante Juzgados/Tribunales

 § formación para elaborar periciales que resulten válidas

§  contraste de periciales

§  preparación de jurístas para valorar periciales, crear e implementar una estrategia argumental.

El informe pericial podrá ser tenido en cuenta por el decisor si quien lo expone lo hace de manera concisa, clara y convincente y, además, el documento expone cómo llegó a las conclusiones que defiende.

Cumplir los requisitos jurídicos exigibles a este tipo de prueba no es suficiente, se precisa que el profesional resulte creíble en su exposición –y posible careo– y que el documento aportado sea técnicamente correcto.

Se trata de dos conceptos fundamentales en Psicología Jurídica: lo que proyecta el profesional y cuan útil resulta su trabajo.

La credibilidad no es más que la imagen que proyecta el perito cuando interactúa ante el Foro.  Se constituye en la “puerta de entrada” no solo ante el decisor quien, no se pierda de vista, decide siempre en base a su parecer sin estar obligado a admitir como cierto la pericial sino, además, ante los jurístas de las partes y, cuando sea el caso, los miembros del Jurado.

En iuspertise preparamos al profesional para que pueda enfrentarse de manera satisfactoria ante el Juzgado/Tribunal, el Jurado, las preguntas de los jurístas y la intervención de otros profesionales.

Por su parte la verosimilitud del  informe es mucho más que su adecuada preparación.   Deben atenderse aspectos jurídicos, técnicos, deontológicos. que el texto sea coherente y presente una lógica cohesión, que sea inteligible para el no profesional y además ¡qué sea concluyente!

Habilidades de comunicación e imagen y técnicas en la presentación del mensaje verbal y escrito.